ORGANISMOS DE IMPULSO GENÉTICO: DESTRUCTIVOS E INCONTROLABLES

Algunos genetistas, políticos y filántropos han recibido con una euforia desbordante a los organismos de tracción genética. Al manipular el sistema de reproducción sexual de los organismos, los promotores de la tecnología afirman que deberían ser capaces de exterminar algunas especies que son perjudiciales para los humanos. Sin embargo, una vez que miramos detrás de las afirmaciones que acaparan titulares, queda claro que el uso de esta tecnología podría poner a los sistemas alimentarios y a la humanidad en grave riesgo de daños irreversibles.

Un nuevo y exhaustivo estudio publicado por tres grupos de científicos - Critical Scientists Switzerland, la Red Europea de Científicos para la Responsabilidad Social y Ecológica y la Asociación de Científicos Alemanes (Vereinigung Deutscher Wissenschaftler) - dice que "muchas de las supuestas características de los impulsos genéticos no son realistas y conllevan un alto grado de incertidumbre e imprevisibilidad científica". Dadas las considerables lagunas en el conocimiento, sugieren que se tenga la máxima precaución al considerar cualquier experimento con organismos impulsores de genes.

Los organismos impulsados por genes son una tecnología incontrolable y potencialmente irreversible, diseñada para anular las reglas naturales de la herencia. Con la ayuda de técnicas genéticas recientemente desarrolladas, como CRISPR/Cas9, los genes modificados pueden ser forzados en toda la descendencia de un organismo en sólo unas pocas generaciones. Esto hace posible manipular, o incluso exterminar, poblaciones y especies enteras, lo que probablemente tendría efectos particularmente dramáticos en organismos que se reproducen rápidamente, como muchas especies de insectos.

Sabemos por recientes publicaciones experimentales que los genes de los insectos cuya genética ha sido modificada pueden transferirse a otras especies de insectos, un hallazgo que ha llevado a renovar los llamamientos para que se detengan tales experimentos. La liberación de organismos impulsados por genes en el medio ambiente parece probable que desencadene una reacción en cadena genética potencialmente incontrolable que podría exterminar especies, alterar ecosistemas enteros y diezmar la biodiversidad

La ONU exige salvaguardias

Los firmantes del Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB) han reconocido el riesgo que plantean los impulsos genéticos. En su reunión de noviembre de 2018, el CDB decidió que los gobiernos deben buscar la aprobación de los "pueblos indígenas y comunidades locales potencialmente afectados" antes de considerar cualquier liberación de organismos impulsores de genes, incluidas las liberaciones experimentales.

 La decisión de la CDB también requiere que, antes de que un organismo impulsor de genes pueda ser liberado en el medio ambiente, se lleve a cabo una evaluación exhaustiva del riesgo. Dado que la mayoría de los países carecen de un sistema de reglamentación de la tecnología, exige que se establezcan nuevas medidas de seguridad para prevenir posibles efectos adversos.

Sin embargo, no hay ningún procedimiento seguro que pueda utilizarse para evaluar el riesgo de liberar una tecnología tan peligrosa. Se prevé que en los próximos dos años el Convenio sobre la Diversidad Biológica exija una evaluación adicional del riesgo de los organismos impulsores de genes. Teniendo en cuenta el principio "sin arrepentimiento" (a menudo conocido como el principio de precaución) el grupo de expertos del CSS/ENSSER/VDW concluye que la propuesta de liberar organismos impulsores de genes debe ser rechazada en el futuro previsible.

África - la zona de pruebas

Target Malaria, un grupo de investigación financiado por la Fundación Bill y Melinda Gates, ha elegido Burkina Faso en África como el primer campo de pruebas para sus experimentos con mosquitos impulsores de genes.

Los gobiernos de los países en desarrollo han sido objeto de una amplia presión por parte de la Fundación Gates para crear condiciones propicias para la liberación de productos de ingeniería genética en toda la región.

En julio de 2019, Target Malaria liberó mosquitos genéticamente modificados en dos aldeas de Burkina Faso. Aunque estos insectos no contenían el mecanismo de accionamiento genético, Target Malaria los describió como un paso hacia esa liberación. La asociación nacional de agricultores de Burkina Faso FENOP está muy preocupada por la escasez de información e informa de que sus miembros temen expresar públicamente sus preocupaciones.

Los mosquitos - una apuesta peligrosa

Una amplia gama de organizaciones de la sociedad civil de África y muchos otros países han criticado a Target Malaria por haber comenzado a realizar ensayos de una tecnología tan arriesgada en países africanos, que tienen controles de bioseguridad y salvaguardias éticas relativamente débiles. Esta práctica, comúnmente conocida como "dumping ético", se ha observado anteriormente en el ensayo de medicamentos potencialmente nocivos en africanos en la medida en que la Comisión Europea ha sugerido salvaguardias contra ella. En ambos casos, a las personas que podrían verse afectadas negativamente se les niega el consentimiento libre e informado antes de que se sometan a los experimentos.

La consigna de que los organismos impulsores de genes puedan combatir el paludismo tiene por objeto lograr la aceptación de la tecnología, y de la modificación genética en general, entre el público de todo el mundo. Cualquiera que elogie esta tecnología como una cura milagrosa en la lucha contra la malaria está ocultando el hecho de que es una enfermedad causada en gran parte por la pobreza. Abordar los factores socioeconómicos y hacer participar a la población local en las medidas de prevención son fundamentales para hacer frente a la enfermedad. Sin embargo, estos remedios corren el riesgo de ser dejados de lado por el enfoque en "arreglos" técnicos simplistas que incluso podrían empeorar las cosas.

Hay interés en los organismos impulsados por genes de las empresas mundiales de productos agroquímicos porque prevén que les permitirán abrir nuevas oportunidades para sí mismos en el lucrativo negocio de vender a los agricultores la ingeniería genética y los productos químicos que la acompañan. Los hallazgos científicos no dejan lugar a dudas: Los impulsos genéticos deben detenerse hasta y a menos que su modo de funcionamiento haya sido totalmente investigado y los riesgos comprendidos. Por ahora, las propuestas para su liberación deben ser rechazadas.

Para obtener más información, visite: www.genedrives.ch